Las sedes de Alem 1.253 y el predio de Palihue reciben desde esta semana a estudiantes que dan sus primeros pasos en la vida universitaria. El lunes 2 comenzaron los cursos del programa ATI, que propone un acompañamiento integral a ingresantes.
Las emociones y expectativas se cuentan por miles entre quienes pisan por primera vez las nuevas o históricas sedes de la Universidad Nacional del Sur. Para la institución, reabierta tras el receso estival de enero, la recepción cabe en una palabra, plena y colorida: “esperanza”.
Con ella describió la vicerrectora Andrea Castellano lo que significan para la UNS los millares de nuevos rostros y nombres que conforman su generación de ingresantes en 2026. La definición fue compartida por la vicerrectora en una de las charlas de bienvenida de este lunes 2, cuando iniciaron los cursos del programa de Acompañamiento a las Trayectorias Iniciales (ATI), instancia para completar o rever contenidos del nivel secundario antes de emprender la formación elegida en grado o pregrado.
Como la mayor parte de las carreras requieren la aprobación de los contenidos ATI, la mayoría de los más de 6.500 ingresantes pueblan ya las sedes universitarias de Palihue y avenida Alem 1.253, donde recibieron las palabras de bienvenida de las autoridades institucionales y las primeras clases.
Castellano les relató su propia experiencia estudiantil, anticipándoles que estaban por iniciar un tramo feliz de sus vidas. También se refirió a la necesidad del esfuerzo, la variedad de dispositivos que la UNS prevé para acompañamiento y la importancia de los lazos de amistad y compañerismo en el trayecto.

Los ATI, propuesta integral
El programa ATI reemplaza, en parte, a los antiguos cursos de nivelación. Con su implementación, en 2024, la UNS avanzó hacia una propuesta más integral de acompañamiento a ingresantes. Creado por el Consejo Superior en 2023 e implementado por la Secretaría General Académica, se propone como primer paso en la integración a la comunidad universitaria.
“La finalidad es dar diversos contenidos generales, para que tengan una base general, pero también una introducción a la vida universitaria”, explicó David Waiman, subsecretario de Coordinación Académica del Rectorado y docente de la carrera de Historia, en una entrevista concedida a Radio Universidad.
Como repasó Waiman, el programa ATI comprende
- los cursos de ATI propiamente dichos, que suponen una carga horaria de dos horas diarias e incluyen a una decena de disciplinas, distribuidas según la pertinencia con la inscripción de cada ingresante; y
- un taller semanal, con actividades para facilitar la adaptación a la estructura y el funcionamiento de la UNS y encuentros con tutores y estudiantes para favorecer la integración y la socialización.
De ese modo, especificó el funcionario, se trata de “un dispositivo que hace al acercamiento de estos jóvenes con la vida universitaria, que es más compleja que los contenidos mismos de los cursos”.
La desaprobación de los exámenes finales de los ATI no representa la exclusión de la matrícula estudiantil de la UNS, dado que el programa contempla otras instancias de recuperación o recursado.
En este enlace pueden consultarse en detalle tanto la propuesta del programa ATI como su cronograma de actividades, la ubicación de las aulas afectadas y las asignaturas que componen sus cursos.
Durante su diálogo con la emisora universitaria, Waiman anticipó además que se iniciaron tratativas para que las líneas de colectivos que tienen a las sedes universitarias como puntos de sus recorridos retomen sus trazas regulares, dado que el conjunto del sistema de transporte urbano funciona con un esquema de circuitos y frecuencias estivales.