Agustina Roth y Yajaira Cristina Alquinga Salazar, becarias doctorales del Instituto Argentino de Oceanografía y docentes de la Universidad Nacional del Sur, fueron seleccionadas entre profesionales de distintos países para una formación de diez meses que combina investigación, trabajo de campo y capacitación en tecnologías de observación del océano. La experiencia busca fortalecer sus líneas de investigación y trasladar nuevos conocimientos a las aulas de la Universidad.
Dos jóvenes investigadoras formadas en la Universidad Nacional del Sur (UNS) participan de un programa internacional de excelencia en oceanografía observacional que se desarrolla en Canadá. Se trata de las licenciadas en Oceanografía Agustina Roth y Yajaira Cristina Alquinga Salazar, becarias doctorales del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS) y docentes de la Tecnicatura y la Licenciatura en Oceanografía de esta casa de estudios.
Ambas fueron seleccionadas para integrar la cohorte 2026-2027 del NF-POGO Centre of Excellence in Observational Oceanography, una iniciativa internacional que reúne a diez jóvenes profesionales de distintas partes del mundo para brindarles una formación intensiva de diez meses. El programa es financiado por The Nippon Foundation y la Partnership for Observation of the Global Ocean (POGO), y ofrece cobertura de los gastos de traslado, visado, alojamiento y una asignación mensual para las personas seleccionadas.
La convocatoria se desarrolló en distintas etapas. Roth y Alquinga Salazar iniciaron sus postulaciones en diciembre de 2025, atravesaron una instancia de preselección y participaron de entrevistas virtuales en febrero de este año. Entre marzo y comienzos de abril recibieron la confirmación de que ambas habían sido elegidas.
“De este programa solo somos parte diez personas a nivel mundial”, explicaron durante una entrevista con Radio Universidad. Para las investigadoras, la posibilidad de compartir esta experiencia constituye una oportunidad de acceder a conocimientos, técnicas y equipamiento que podrán incorporar a sus actividades científicas y docentes.
Formación teórica, instrumental y trabajo en el mar
La capacitación combina contenidos teóricos con prácticas de campo y el uso de instrumental especializado. Incluye conocimientos de oceanografía física, química, biológica y geológica, además de instrumentación, gestión y análisis de datos, modelado, programación y otras herramientas vinculadas con la observación del océano.
La experiencia práctica es uno de los aspectos que más destacan las investigadoras. Desde su llegada a Canadá, el 25 de septiembre, participan de actividades de campo que incluyen embarques frecuentes y el trabajo con distintos instrumentos oceanográficos.
“Hasta ahora, lo que hemos vivido, nuestra experiencia aquí, es que nos hemos embarcado al menos una vez por semana, lo cual es una locura para nosotras”, contaron. También destacaron la posibilidad de utilizar equipos con los que no habían tenido oportunidad de trabajar previamente.
El programa comenzó oficialmente el 1 de octubre y contempla estadías en tres ciudades canadienses. La primera etapa se desarrolla en St. John’s, en la provincia de Terranova y Labrador, donde las investigadoras trabajan en el Fisheries and Marine Institute de Memorial University. Luego realizarán una estadía de aproximadamente tres semanas en el Hakai Institute, sobre la costa del Pacífico, y finalmente continuarán la formación en Dalhousie University, en Halifax, en la costa atlántica.
La propuesta no se limita a la adquisición de conocimientos técnicos. De acuerdo con la descripción oficial del programa, también contempla comunicación científica, gobernanza oceánica, innovación, liderazgo y el desarrollo de proyectos de aprendizaje vinculados con los intereses profesionales de cada participante.

Una experiencia conectada con la investigación argentina
Uno de los objetivos centrales de la formación es que los conocimientos adquiridos puedan aplicarse a las líneas de investigación que cada participante desarrolla en su país de origen. En ese sentido, Roth y Alquinga Salazar realizarán proyectos individuales relacionados con sus propios temas de investigación y participarán, además, de un proyecto grupal enfocado en la oceanografía observacional a escala global.
“Todas las capacitaciones que vamos a tener están relacionadas con nuestros temas de investigación y con nuestros temas de docencia también, con las materias en las que estamos vinculadas directamente”, explicaron.
Roth tiene 29 años y nació en Pueblo Santa María, de Coronel Suárez. Alquinga Salazar es de Quito, Ecuador, y vive en Bahía Blanca desde hace una década. Ambas son licenciadas en Oceanografía de la UNS.
“Estamos fascinadas con la experiencia, compartimos con becarios de África, Kenia, Filipinas”, indicaron en la entrevista radial.
La articulación entre investigación y enseñanza es especialmente relevante para ambas, ya que sus tareas en el IADO se complementan con la actividad docente en las carreras de Oceanografía de la UNS. La intención es que las herramientas incorporadas durante estos diez meses puedan contribuir tanto al desarrollo de sus investigaciones doctorales como a la formación de nuevos profesionales.
“Queremos poder traducir toda esta información que estamos incorporando acá en Canadá a los alumnos próximos licenciados o técnicos en Oceanografía”, señalaron.
De este modo, la experiencia internacional puede proyectarse más allá de las trayectorias individuales: los conocimientos, las metodologías y los vínculos construidos durante el programa tienen potencial para fortalecer la enseñanza y la investigación oceanográfica que se desarrollan en la UNS y el IADO.

La importancia de observar los océanos
La oceanografía observacional se ocupa de obtener y analizar mediciones del océano mediante instrumentos, campañas de campo y distintas tecnologías de monitoreo. Estas observaciones permiten estudiar propiedades físicas, químicas y biológicas del agua, así como procesos relacionados con las corrientes, las olas, las mareas, los intercambios con la atmósfera y la dinámica de los ecosistemas marinos.
El desarrollo de capacidades en este campo es importante para comprender los cambios que experimentan los océanos y generar información científica que contribuya a su gestión y conservación. También permite mejorar la disponibilidad y la calidad de los datos con los que trabajan investigadores de distintas disciplinas y países.
El programa NF-POGO se inscribe en ese objetivo. Creado a partir de una asociación entre The Nippon Foundation y POGO, promueve la formación de profesionales de distintas regiones del mundo y el fortalecimiento de las capacidades científicas para la observación oceánica. Su propuesta combina capacitación especializada, experiencia práctica y colaboración internacional.
En el caso de Roth y Alquinga Salazar, la formación permitirá ampliar sus herramientas de trabajo y establecer relaciones con investigadores y profesionales de otros países. Las participantes pasan a integrar, además, una red internacional de graduados y exintegrantes de programas de POGO, concebida para favorecer el intercambio y la colaboración científica a largo plazo.
Un reconocimiento a la formación pública
Las investigadoras destacaron también el significado que tiene para ellas haber sido seleccionadas simultáneamente, desde una misma universidad pública y un mismo instituto de investigación de doble dependencia entre la UNS y el CONICET.
“Somos las dos únicas participantes que pertenecemos a la misma universidad pública, graduadas en el mismo instituto con financiamiento público”, señalaron durante la entrevista. Para ambas, esta coincidencia constituye un reconocimiento a la formación recibida y a la calidad de los profesionales que se forman en las instituciones científicas y universitarias argentinas.
La experiencia también les permite ampliar sus perspectivas profesionales y conocer otras formas de trabajo científico, al tiempo que comparten con sus compañeros aspectos de la cultura argentina. Entre los recuerdos de las primeras semanas en Canadá mencionaron, por ejemplo, la curiosidad que despertó el mate entre los integrantes del programa y los coordinadores, a quienes llevaron ejemplares adquiridos en la tienda de la UNS.
Pero el balance más significativo está relacionado con las oportunidades que abrió su paso por la Universidad. Consultadas sobre qué les dirían a quienes están comenzando a estudiar o todavía no se decidieron a ingresar a la educación superior, definieron a la UNS como “la llave que nos abrió las puertas para todo lo que en algún momento no nos imaginamos hacer”.
Y agregaron: “El camino no es fácil, pero hay que ser constante y vale la pena”.
