La comunidad de la institución, integrada a la UNS desde 1956, se reunió para celebrar su historia y reafirmar el compromiso de sostenerla en el futuro.
Con el Día de Maestras y Maestros como marco, la Escuela Normal Superior de la Universidad Nacional del Sur y su comunidad se convocaron para recordar y festejar los 120 años que cumplió el 23 de julio, durante las vacaciones de invierno.
“Celebrar el 11 de septiembre es también reconocer la huella de las Escuelas Normales: espacios donde, desde los orígenes de nuestro sistema educativo, se forjó la tarea de enseñar como compromiso con la educación pública y con la construcción de una sociedad más justa”, explicaron sobre la elección de la fecha Liliana Granero y Paula Rizzo, rectora y vicedirectora de la ENS, en el mensaje que compartieron en la ceremonia de aniversario.

La entonces llamada Escuela Normal Mixta fue creada en 1906 junto a otras 35 diseminadas por el país, en procura de formar nuevas generaciones de docentes. “El Normal”, como se lo conoce coloquialmente hace años, mantendría esa función hasta que desde 2013 la formación de maestras y maestros fue trasladándose a la esfera universitaria. En la actualidad, es parte de la oferta académica del Departamento de Ciencias de la Educación.
Medio siglo después de su creación, la Escuela Normal se anexó a la UNS, recién reabierta sobre la base del Instituto Tecnológico del Sur. “Esa correlatividad de sucesos nos coloca ante otra verdad histórica: fue la insistencia de la comunidad por la educación de sus futuras generaciones la que hizo germinar, en Bahía Blanca, primero la educación secundaria y luego la universitaria”, señaló la vicerrectora de la UNS, Andrea Castellano (en la foto principal, junto a Granero). “Son hitos acumulativos de una misma senda y es importante no perderlo de vista”, agregó.
Castellano llamó a reformular el modo de enunciar el vínculo entre la UNS y sus escuelas preuniversitarias, a las que suele mencionarse como “dependientes” de aquélla. “La pertenencia, la integración, la identidad o la comunidad no equivalen a la dependencia, ni son términos intercambiables con ella”, puntualizó.

Dos décadas después de la integración de la Escuela Normal a la UNS llegarían tiempos de oscuridad cotidiana, cuando el terrorismo de Estado atravesó la vida institucional. Del acto participaron integrantes de la promoción que completó su paso por la institución en 1976, el mismo año en que iniciaba la última dictadura. “Algunos cuentan que en el Normal, puertas adentro, sobrevivían resquicios por los que era posible respirar un poco”, apuntaron Granero y Rizzo sobre la época.
El escritor y docente Mario Ortiz también rescató la faceta de la ENS como espacio de expresión, incluso en tiempos de represión, y llamó a defender su perfil humanista ante un contexto que empuja a la deshumanización de prácticas y vínculos. Reconocido poeta, Ortiz transita los pasillos de las escuelas preuniversitarias desde sus seis años y en la actualidad es profesor de Literatura en el curso que integró como estudiante: 6°A.

“Hoy, más que nunca, resulta imprescindible mantener vivo el espíritu del Normal, que nos une para siempre como comunidad”, señalaron sus autoridades. “Porque —añadieron— 120 años después, sigue siendo nuestra casa y mientras haya una comunidad dispuesta a sostenerla, cuidarla y transformarla, habrá siempre un hilo nuevo para seguir tejiendo”.

El acto cerró con presentaciones musicales a cargo de jóvenes talentos de la Escuela. Desde el patio, custodiaba la jornada de reencuentros la enseña albiceleste, que acababa de recuperar —en el comienzo de la ceremonia— su lugar en el histórico mástil, que durante largo tiempo esperó su retorno.

(*) Fotos: Audiovisuales UNS.