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Científicas presentaron los resultados del monitoreo en el Embalse Paso de las Piedras

Una evaluación realizada entre octubre de 2025 y junio de 2026 permitió registrar una reducción superior al 90 % en las concentraciones de los microorganismos que producen floraciones. “Más allá de los resultados positivos, quedó en evidencia la importancia de contar programas de monitoreo sistemático y sostenido de los cuerpos de agua”, se destacó

Este miércoles 7 de octubre, la Universidad Nacional del Sur y el CONICET presentaron los principales resultados de una prueba piloto destinada a la evaluación de las floraciones de cianobacterias en el Embalse Paso de las Piedras. Las cianobacterias son microorganismos que viven principalmente en el agua y que, aunque durante mucho tiempo se las llamó “algas verdeazuladas”, no son algas: son bacterias capaces de hacer fotosíntesis. En condiciones favorables —por ejemplo, cuando hay muchos nutrientes en el agua, temperaturas elevadas y elevada radiación solar— pueden multiplicarse rápidamente y producir floraciones, que pueden verse como manchas o acumulaciones verdosas en la superficie. Lo importante para el caso del embalse es que algunas especies pueden producir toxinas, entre ellas las microcistinas, que pueden afectar la salud de personas y animales si el agua contaminada no recibe un tratamiento adecuado.

La experiencia se desarrolló entre octubre de 2025 y junio de 2026, a partir de un trabajo conjunto entre ABSA, la Autoridad del Agua (ADA) y la Universidad Nacional del Sur, a través del Departamento de Ingeniería Química y la Planta Piloto de Ingeniería Química (UNS-CONICET), con la implementación de una tecnología desarrollada por la empresa canadiense EM Fluids y el apoyo de la Fundación de la UNS (FUNS). Como parte de la evaluación se instalaron nueve dispositivos distribuidos en distintos sectores del embalse, cuyo funcionamiento fue acompañado por un programa integral de monitoreo.

Más del 90 % de reducción en cianobacterias y microcistinas

Uno de los principales resultados obtenidos fue la reducción superior al 90 % en las concentraciones de cianobacterias y de microcistinas totales al comparar el período noviembre-abril de 2025-2026 con el mismo período de 2024-2025. Las microcistinas son toxinas producidas por determinadas especies de cianobacterias y constituyen uno de los parámetros de interés para el seguimiento de la calidad del agua cuando se producen floraciones.

Además de estos resultados biológicos, durante el período evaluado se observaron modificaciones en distintas variables fisicoquímicas del embalse. Entre ellas se registró un descenso consistente del pH, junto con el mantenimiento de condiciones aeróbicas y oxidativas tanto durante el día como durante la noche y evidencias de una mayor nitrificación.

En conjunto, estos cambios indican una modificación de las condiciones fisicoquímicas del sistema que podría contribuir a generar un ambiente menos favorable para el desarrollo de floraciones persistentes de cianobacterias. Otro aspecto destacado durante la presentación fue que, durante el período de evaluación, no se registraron inconvenientes en el proceso de potabilización asociados a floraciones de estos microorganismos.

La importancia de monitorear el agua de manera sostenida

“Más allá de los resultados obtenidos –que son muy favorables- la experiencia puso de relieve la importancia de contar con programas de monitoreo sistemático y sostenido de los cuerpos de agua, especialmente cuando se trata de fuentes destinadas al abastecimiento de agua potable”, explicó la doctora Vanina Estrada, una de las responsables del trabajo. Junto a ella realizaron el monitoreo Fernando Ramos, Amira Siniscalchi, Pamela Mendioroz y Laura Fritz.

“El Embalse Paso de las Piedras es un ecosistema complejo y dinámico. La presencia y evolución de las cianobacterias no dependen de un único factor, sino de la interacción entre variables como la disponibilidad de nutrientes, las condiciones fisicoquímicas, la temperatura, la dinámica del agua y las relaciones que se producen dentro de la comunidad de organismos que habitan el embalse”, agregó.

Por este motivo, los resultados de un período de evaluación constituyen una evidencia relevante, pero requieren ser complementados con observaciones a más largo plazo. En este sentido, durante la jornada se destacó la necesidad de continuar estudiando la evolución del fitoplancton y las toxinas, las condiciones fisicoquímicas del agua, la respuesta de la cadena trófica y la dinámica de los nutrientes.

El monitoreo permite, de esta manera, detectar cambios, identificar tendencias y generar información que contribuya a la toma de decisiones sobre la gestión de un recurso estratégico. En el caso del embalse, esta tarea adquiere especial importancia por su función como fuente de abastecimiento de agua potable para la región.

Ciencia aplicada a un recurso estratégico para la región

“El Embalse Paso de las Piedras forma parte de la cuenca del río Sauce Grande y tiene un papel central en el abastecimiento de agua potable de localidades de la región, entre ellas Bahía Blanca y Coronel Rosales. Por eso, conocer su evolución y contar con información confiable sobre la calidad del agua constituye una tarea de interés no solo científico y ambiental, sino también social”, remarcó la doctora Estrada. Según valoró, la experiencia de las boyas y el programa de monitoreo asociado representan, en este marco, un ejemplo de cómo el conocimiento generado desde la Universidad puede vincularse con problemas concretos que afectan a la comunidad.

“El seguimiento permanente de los recursos hídricos permite anticipar cambios, evaluar estrategias de manejo y aportar información para proteger la calidad del agua. Para la Universidad Nacional del Sur y el CONICET, este trabajo reafirma el compromiso de desarrollar ciencia y tecnología orientadas a las necesidades de la sociedad, con especial atención a la sostenibilidad de los recursos naturales y a la calidad de vida de las comunidades que dependen de ellos”, concluyó la investigadora.

La evaluación de las boyas constituye, además, una parte de una línea de trabajo más amplia que la Universidad Nacional del Sur y el CONICET desarrollan en torno al Embalse Paso de las Piedras. Estas investigaciones integran diferentes herramientas y enfoques, entre ellos el monitoreo ambiental, los estudios experimentales y el modelado matemático, con el propósito de comprender el funcionamiento del sistema y aportar conocimiento para una gestión sostenible de la calidad del agua.

El trabajo conjunto permite abordar el problema desde distintas perspectivas: medir lo que sucede en el embalse, analizar las causas y relaciones que intervienen en su dinámica y evaluar alternativas que puedan contribuir a mejorar las condiciones del recurso.

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